Ejemplo

Es esperanzador ver como chavales de 15 años tienen la necesidad de contar historias, de implicarse a través de la imagen y expresar sus inquietudes de lo que sucede en este complicado mundo.

Mi amigo Ángel Galdo esta rodando el cortometraje “Ejemplo” con un tema comprometido y ambientado en Afganistán. Se está rodando íntegramente en la provincia de Granada con muy pocos medios pero con carros llenos de entusiasmo e ilusión, y sin duda un “ejemplo” para otros chicos de su edad.

Os dejo algunas fotos fijas del rodaje mientras esperamos ansiosos el estreno mundial.

 

_JLS5196  _JLS5268

_JLS5327

_JLS5333

_JLS5423

_JLS5425

_JLS5393

_JLS5450 copia

_JLS5396

 ©Fotografías: Javier Linares

 

 


CAMISA BLANCA

CAMISA BLANCA

Deambulo de puntillas por el blanco

de tus versos,

y en el negro de tus letras te arrebato

tu silencio.

¡Alma!,

ponte camisa blanca.

                                               Javier Linares

Inauguración de la exposición de fotografías “El álbum del fingidor” de mi querido amigo Joaquín Puga, que podéis disfrutar hasta el 8 de febrero en el Centro Cultural Fundación Caja Rural, Puerta real s/n, Granada.

54 retratos, con camisa blanca, de poetas de varios países con textos de los propios artistas.

Un disfrute para la vista y el alma.

_JLS3046

_JLS3052 copia

_JLS3056 copia

_JLS3057 copia

_JLS3059

_JLS3065

_JLS3077

_JLS3091 copia

_JLS3098

_JLS3108

_JLS3148-2

_JLS3159

_JLS3136

©Fotografías y texto : Javier Linares


¡Regala luz!

La Asociación Fotográfica Granadina, Afogra, os propone para estas navidades algo diferente y original: ¡regalar luz!

Para ello, estaremos presentes en los puestos navideños que instala el Ayuntamiento de Granada, concretamente en el puesto nº 41, en la misma Fuente de las Batallas, del 5 de diciembre al 6 de enero.

Varios fotógrafos ponemos a la venta nuestra fotografía de autor para que puedas hacer un regalo único.

Cartel regala luz REDES

A continuación os dejo una pequeña muestra de mi trabajo “Placeres inmediatos” que podréis adquirir en dicho puesto.

Será un serie limitada y firmada de treinta copias por fotografía más dos de autor con su correspondiente certificado de autenticidad, impresionadas por inyección de tintas pigmentadas sobre papel de algodón de 320 gramos, 100% libre de ácidos.

No lo dejes para el último momento…¡Regala luz!

JL06

JL11

JL03

JL02

JL09

©Fotografías: Javier Linares


Duendes en el teatro-Multiverso II

Por fin llegó la presentación de Multiverso II a cargo del enigmático, creativo y siempre cercano Antonio Arias.

Ha sido en el marco del FIJR (Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada) y como acto de inauguración de este legendario e imprescindible festival.

Antonio vuelve a musicar poemas científicos con la maestría, fuerza y sensibilidad que ya demostró en su anterior disco Multiverso del que pudimos disfrutar con algunos temas que tuvo a bien incluir en el repertorio.

_JLS1317

_JLS1383

_JLS1357

_JLS1424

Para la ocasión estuvo arropado de excelentes músicos de la escena granadina.

Me gustaría destacar al baterista David Fernández, habitual ya en las formaciones de Antonio, que se come el escenario cada vez que conduce su batería por las sendas que Antonio va dibujando. No hay más que ver como disfruta para entender como es capaz de contagiar la energía que desprende.

Víctor Lapido, guitarra (Lagartija Nick, Grupo de Expertos, 091…), Miguel Martín, guitarra (Lori Meyers), J.J. Machuca, teclados (Lori Meyers), Florent Muñoz, gutarra (fundador Los Planetas, Los Evangelistas y Los Pilotos) completan el elenco en esta presentación.

_JLS1477

_JLS1531

_JLS1589

Y llegado el momento, el duende irrumpió en las tablas con la aparición de Soleá Morente que, aunque ya ha demostrado su propio estilo y personalidad, no pudo evitar que el espititu de su padre, Enrique Morente, se paseara por las butacas del Teatro Isabel la Católica una vez más. Gracias.

_JLS1637

_JLS1642

_JLS1752

Un concierto para recordar y un disco que ya se hace de rogar. Atentos pues, y si veis una estrella fugaz… pedid un deseo, nunca se sabe.

©Fotografías y texto: Javier Linares


El Cristo del Paño

El Cristo del Paño es una romería que se celebra en la localidad de Moclín, Granada y su existencia está documentada desde el siglo XVII. La tradición oral nos cuenta que dicho cuadro, que representa al Nazareno con la cruz al hombro en ademán de caída, era utilizado como estandarte de guerra por los Reyes Católicos.

Hoy en día miles de peregrinos de toda España acompañan en procesión a esta singular imagen. El propio Federico García Lorca se inspiró en esta romería para escribir varias escenas de su obra “Yerma”.

_JLS9018

_JLS9054

_JLS9097 copia

_JLS9110

_JLS9121

_JLS9150

_JLS9154

_JLS9252

_JLS9284

_JLS9310

_JLS9342

_JLS9367

_JLS9420

_JLS9455

_JLS9574

_JLS9834

_JLS9723

_JLS9798

©Fotografías y texto: Javier Linares


Odio estival (y IV)

Ya huele a otoño… y tampoco ha sido tan grave.

Mi tortuosa relación con el astro rey en época estival ha salido airosa, incluso reforzada. Ambos hemos puesto de nuestra parte y eso se nota.

Ahora, paseo con la familia esperando que llegue por fin la estación de las hojas ocres y las nubes ostentosas, esperando que el año que viene el sol no olvide, pero si perdone.

_DSF2963

_DSF2973

_DSF2989

_DSF3047

_DSF3077

_DSF3097

_DSF2981

_DSF2924

©Fotografías y texto: Javier Linares


Odio estival III

Sentado en la arena, a la hora convenida, cara a cara y sin padrinos.

Mientras me hipnotiza con las siluetas que crea, hulle hacia el horizonte hasta desaparecer en él, quizás buscando las historias que esconden esas negras figuras.

Así sí.

Va a resultar verdad eso de que entre el amor y el odio solo hay un paso.

_JLS6586

_JLS6592

_DSF2840

_JLS6632

_JLS6714

_JLS6733

©Fotografías y texto: Javier Linares


Odio estival II

Y de nuevo el mar me reclama, insistente, conciliador. Eso sí, le contesto que iré a partir de las ocho, antes no, que es pecado.

Y allí estoy, puntual, como un mirón procaz e indomable. Si tengo que estar, estaré, pero a mi manera.

El mar no cesa…

_DSF2343

_DSF2354

_DSF2326

_DSF2305

_DSF2368

_DSF2154

_DSF2155

_DSF2223

_DSF2407

_DSF2430

_DSF2514

_DSF2714

_DSF2688

©Fotografías y texto: Javier Linares


Odio estival I

Odio la playa, de junio a septiembre.

Por eso, durante los meses estivales, me gusta ir al mar cuando todos o casi todos, soberanos de la sombrilla y nevera, se han retirado a sus aposentos. Incluso cuando el astro rey se dirige, impertérrito, a castigar otras latitudes con la misma severidad.

Es entonces cuando encuentro la paz y el sosiego necesarios para mirar al mar de frente y fundirme con su horizonte.

El mar no cesa…

_DSF19

_DSF2007

_DSF

©Fotografías y texto: Javier Linares


Antonio Arias, Multiverso II

Fotografiar a Antonio Arias en su universo particular es, cuanto menos, muy gratificante. Su imagen es potente, precisa, concluyente.

Todo fluye naturalmente, cada uno sabe lo que tiene que hacer, y en pocos minutos la sinergia se muestra clara y eficiente.

MULTIVERSO2 01

El término multiverso es utilizado para definir a todos los universos posibles, incluido el nuestro.

En Multiverso II, De la Soleá de la Ciencia a la Física de la Inmortalidad,  Antonio Arias vuelve a fusionar poesía cientifica y música con la ayuda de José Antonio Caballero, astrofísico del Centro Nacional de Astrobiología de la Agencia Espacial Europea de Madrid.

Y esta vez, segun sus própias palabras, “acude a nosotros como el que pide alas” a través de la formula del crowdfunding, para poder financiar este proyecto basado principalmente en la edición de un álbum y en la realización de una serie de conciertos especiales en espacios astronómicos.

MULTIVERSO2 08

Sale el sol y da en el cristal

cuando no quebranta el vidrio

no se que va a quebrantar”

MULTIVERSO2 13

En el siguiente enlace podeis ver toda la información del crowdfunding de MULTIVERSO 2 y un audiovisual, realizado por Emilio Egea con la dirección de fotografía de un servidor, donde Antonio nos cuenta en que consiste su nuevo proyecto.

Suerte Antonio, tu trayectoria te avala y de que manera.

PINCHA AQUI:

enlace crowdfunding

©Fotografías: Javier Linares


Un paso adelante

Sesión con Paula, en esta ocasión de nuevo para la diseñadora Pilar Dalbat y, como siempre, un lujazo.

_JLS9449

Hacía aproximadamente un año que no la fotografiaba y, pese a su corta edad, he notado un gran cambio en madurez, profesionalidad y, aunque parecía imposible, también en belleza.

_JLS9455

Si sigue por este camino no tardará en llegar a ser una de las más cotizadas Top Model de este país.

El viaje continua después de este gran paso adelante.

_MG_1546

©Fotografías Javier Linares


Protegido: Ignacio y Marcos (solicite contraseña)

Este contenido está protegido. Para verlo, por favor ingresa con tu contraseña:


El fin de los días

Se adentró por el barrio chino sin rumbo fijo.  Buscaba cualquier sustento para contener los gritos que emitía su hinchado estómago.

De golpe, se había convertido en un adulto de seis años y una enorme sombra, que albergaba la apatía de quien ya no espera nada, ni bueno ni malo, se asomaba por su mirada entumecida e indiferente.

Un silencio aterrador reinaba en las calles.

A pesar de la tensión contenida, no había disputas y nadie culpaba a nadie; tampoco servía de mucho. Todos se limitaban a sobrevivir sabiendo que ése podría ser el su último día.

Hacía semanas que el sol habia desaparecido bajo una luz plomiza cubriendo todo de un gris pesado y asfixiante.

Caminó durante todo el día. Era importante encontar un refugio donde pasar la noche.  Las fuerzas de la naturaleza jugaban al hazar dejando claro quien manda y el calor, inusualmente insoportable, hacía lo fácil dificil y lo dificil imposible.

Los perros ahuyaban como lobos buscando su luna.

Ni en la mas siniestra de sus pesadillas habría podido imaginar aquel inquietante mundo. Sus inocentes ojos tenían la desgracia de ser testigos de los horrores que el ser humano puede desencadenar por el sólo hecho de anteponer su naturaleza destructiva y egoista a cualquier juicio racional.  Pero se sentía afortunado, estaba vivo, sólo pero vivo.

Cuando vio aquella rata se asustó un poco pero recordó la frase que su padre siempre le repetía: “el mundo es de los valientes”.

La cogió en sus manos y con sus pequeños dedos comenzó a golpearla ritmicamente en el pecho con la esperanza de devolverle el aliento. Al instante, el pequeño roedor abrió, grandes, sus redondos y negros ojos. xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX

Un grito desgarrador partió la noche en dos. Su madre corrió como alma que lleva un hijo.

- ¿Ivan, estas bien?

- Si,  es que la ratita…

- Aqui no hay ninguna rata cariño.

Secó el sudor de su frente, lo besó y lo arropó con ternura.

Ya en la cama, volvió a oir a Ivan en la lejania:

- Si que la hay mami, está dentro de nosotros esperando que llegue el fin de los días.

©Texto y fotografía: Javier Linares


Granada en Corpus

Un año más, Granada se viste de fiesta. Sobran las palabras…

_JAV0184

_J2F0013

_JAV0049

_JAV0077

_JAV0151

_DSF1489

_JAV0216

_JAV0171

_JAV0239

_JAV0124

_JAV0055

_JAV0016

_JAV0021

_JAV0061

_JLS1916

_JAV0043

_JLS2275

_JLS2302

_JLS2319

_JLS2376

_JLS2468

_JLS2611

_JLS2651

©Fotografías: Javier Linares


Madrid fugaz…

Visita relámpago a Madrid, una ciudad que invita a ser fotografiada aunque el viaje sea como la vida, fugaz…

_DSF1054

_DSF1103

_DSF1262

_DSF1286

_DSF1306

_DSF1226

©Fotografías: Javier Linares


Escenas de calle, X-Pro1 (2)

Si para algo está hecha la X-Pro1 es para la fotografía de calle. Su poco peso, algo que agradece mi tullida espalda, y su tamaño reducido hace que su utilización en fotografía callejera sea idonea.

Se echa de menos, y mucho, el Fujinon 23mm f/1,4 (equivalente a 35mm aprox.) que segun reza en la hoja de ruta de Fuji estará disponible a finales de año. Esperemos que así sea.

Mientras tanto, os dejo con algunas escenas de calle. Sigo haciéndome a la cámara y cada vez me gusta mas…

_DSF0760

sombreros

_DSF0859

abuela

_DSF0891

_DSF0129

_DSF0884

©Fotografías: Javier Linares


Joe Strummer vs X-Pro1, de Granada al cielo

Por fin!!!

Después de varios meses de espera ya esta aquí el premio del Street Photo Contest: una Fuji X-Pro1 con el 35mm f1,4.

_DSF0479

Y no espero ni un minuto para empezar a comprobar sus ampliamente comentadas virtudes, aunque de todo lo leido me quedo con el articulo que David Airob publicó en su blog ” The W side”, muy recomendable. Podeis verlo en el siguiente enlace:

Fuji X-Pro1. Callejeando con todo un Samurai.

Tras acostumbrarme, en pocos minutos, a su visor electronico -son muchos años trabajando con una reflex-, comienzo mi aventura particular con esta nueva cámara.

No voy a hablaros de los aspectos técnicos, eso se lo dejo a los maestros. Me limitaré pues a expresaros mi asombro por su excelente comportamiento y a haceros participes de mis primeros disparos: Inauguración de la “Plaza Joe Strummer” en Granada.

Espero que os gusten, yo aun estoy sumergido en este nuevo limbo.

“Es Rock, es sólo rock, es tan sólo rock&roll pero nos gusta”

_DSF0507

_DSF0606

_DSF0607

_DSF0651

_DSF0613

_DSF0689

_DSF0698

_DSF0618

_DSF0717

_DSF0733

_DSF0738

©Fotografías: Javier Linares


Rítmica

Equilibrio, orden, proporción, regularidad, simetría, cadencia, compás, métrica, armonía… simplemente rítmica.

En homenaje y agradecimiento a las chicas de gimnasia rítmica del Colegio “El Zargal” de Cenes de la Vega, Granada, que tantas alegrías nos dan. ¡¡¡Campeonas!!!

_JLS5865

_JLS5783

_JLS5786

_JLS5898

_JLS5837

_JLS4320

_JLS5855

©Fotografías: Javier Linares


La Torre de las Infantas

_JLS4039

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, cuando los árabes ocupaban el Reino de Granada, el Sultán Mohamed “El Zurdo” vino a casarse con una cautiva cristiana que robó su corazón y le dio tres hermosas hijas.

El Sultán, preocupado por el futuro de sus retoños, consultó con un afamado astrólogo de la ciudad, el cual le dijo que no debía preocuparse por ellas hasta que éstas estuvieran en edad casadera y que, llegado ese momento, cualquier precaución sería poca.

Pero la desconfianza del Sultán hizo que Zaida, Zoraida y Zorahaida crecieran encerradas entre los muros de la torre, eso sí, rodeadas de todos los lujos inimaginables y acompañadas por la nodriza de confianza del Sultán.

Las horas pasaban eternas, entre canción y canción, asomadas a las ventanas esperando que algo cambiara sus vidas. Y así fue.

Un día, un grupo de soldados, que custodiaban a tres cristianos cautivos, paso por delante de la torre y las tres princesas quedaron enamoradas al instante de aquellos apuestos prisioneros, jóvenes altos y fornidos que se percataron de la presencia de las bellas princesas y que, así mismo, correspondieron a su amor.

Con ayuda de la nodriza, Zaida, Zoraida y Zorahaida planearon el encuentro con los cristianos para huir y poder casarse con ellos. Pero en el último momento, Zorahaida no tuvo valor para abandonar la torre pues, aunque estaba muy enamorada también respetaba profundamente a su padre.

La amargura de Zorahaida no cesaba pensando en su apuesto enamorado y en sus dos hermanas que vivían felices en la lejana Córdoba. Tantas fueron las lágrimas derramadas que la princesa quedó convertida en fuente para toda la eternidad.

Cuenta la leyenda, que en las noches de primavera, el agua vuelve a convertirse en lágrimas y, el ruido de la fuente, en bellas canciones que seducen a todo aquel que se aventura a pasar bajo la Torre de la Infantas.

_JLS0359

©Texto: Adaptación de Ana Linares de la leyenda de la Torre de las Infantas
©Fotografías: Javier Linares


Tal vez

Imagenes de silencio 1

Aún acuden a mi memoria en las noches de insomnio, con sus guerreras dos tallas más grandes, y su ideario, dos tallas mas grande.

Me pareció reconocer al hijo de Inés, con el que solía jugar a las chapas cobijados tras el muro del corral. El mismo que aquel día se lo llevaba para invitarle a un café. Se alejaron en la madrugada para siempre, y mis lágrimas, ahogadas por el miedo, cubrieron el campo de rocío, rojo, como el recuerdo.

Tal vez si hubiera preguntado dónde, sólo tal vez, ahora sabría dónde llevarle flores.

_JLS8977

_JLS9173

_JLS9019

Imagenes del silencio 2

©Fotografías y texto : Javier Linares


Educación a pie de calle

¿Cuál es el proceso creativo que hay detrás de una imagen?, ¿Cómo se llega a ella y cuáles son las pautas que sigo para fotografiar en la calle? Para contestar dichas preguntas, voy a utilizar una fotografía que recientemente ha obtenido el primer premio en el concurso internacional Street Photo Contest.

Educacion a pie de calle web

Desde mi punto de vista, la fotografía de calle no se limita a fotografiar gente andando o a captar cualquier escena irrelevante por el hecho de suceder en la calle. Como cualquier otra disciplina artística, la fotografía de calle debe comunicar, contar historias, evocar emociones y provocar sensaciones en el espectador que las ve.

Este tipo de fotografía requiere de una respuesta rápida por parte del fotógrafo ya que las cosas suceden a una velocidad vertiginosa y, si no estás preparado, el instante decisivo, como así lo denominaba el maestro Bresson, desaparece tan rápido como ha llegado, perdiendo la instantánea que todos vamos persiguiendo. Esto requiere de una concentración máxima en lo que estamos haciendo, y como no, adelantarnos a los acontecimientos tanto como nos sea posible, mental y técnicamente. El conocimiento de nuestra cámara y de sus posibilidades es indispensable para obtener buenos resultados, y la madurez emocional que adquirimos con el tiempo nos ayuda a saber identificar los diferentes sentimientos y emociones que, por empatía, podemos reconocer en las personas que fotografiamos.
Pero la paciencia y la intuición, de que algo va a suceder, suelen ser los ingredientes fundamentales para llegar a conseguir una buena imagen.

Cuando fotografío en la calle, son las propias personas las que captan mi atención y son ellas las que me incitan a trabajar sobre esa situación determinada que ellos mismos provocan. Pero no siempre es así. En muchas otras ocasiones, son los espacios los que te invitan a pararte, por la iluminación que tienen en ese momento, por la distribución de los elementos que componen dicho espacio, etc.

Y este es el caso de la fotografía que voy a comentaros.

Paseando por La Carrera de la Virgen, una de las calles más céntricas y conocidas de la ciudad de Granada, una fachada llama mi atención. Se trata de los bajos de un edificio antiguo en los que se hayan instalados los escaparates de una tienda de moda. Rápidamente disparo mi cámara en el momento en el que pasan unas señoras bajo sus paraguas ya que la situación me resultaba interesante. Es entonces cuando intuyo que ese lugar tiene elementos suficientes para obtener una buena fotografía. La repetición de los escaparates con los maniquíes femeninos ataviados con la “última moda” y los rótulos en los que reza “Dama”, me parecen lo bastante sugerentes como para intentarlo.

educacion 1

Decidido a trabajar en este espacio, lo primero que pienso es en mejorar el encuadre y en medir la luz adecuadamente ya que voy a tener tiempo para ello.
Me sitúo frente a los escaparates desplazándome hacia la derecha para coger otras dos ventanas, ya que una bajante me ayuda a componer la simetría que iba buscando. Espero pacientemente y disparo cuando alguna situación llama mi atención.

educacion 2

La escena me trae a la memoria una fotografía de Cartier Bresson en la que dos ancianas pasan por debajo de unas columnas que representan a dos mujeres jóvenes talladas en piedra.

atenas-grecia, 1953 r

Instintivamente busco algo similar y espero, disparando cuando la situación evocada se repite.

educacion 3

Pero es difícil que lo que uno piensa que debería pasar, pase realmente, y mucho más difícil es copiar a los maestros, así que desisto de la idea sin llegar a descartarla del todo. A estas alturas, después de veinte minutos, habré disparado unas quince fotos. Espero que ocurra algo interesante ya que no me llegan a satisfacer ninguna de las tomas pero sigo teniendo fe en el lugar elegido.
Y como suelen ocurrir las cosas, o sea, por casualidad, y casi a punto de desistir en el intento, un señor mayor irrumpe en escena, se para justo debajo de uno de los escaparates y levanta su sombrero para “descubrirse ante las damas”.
Disparé tres fotos, no había tiempo para más, pero el suficiente para saber que esa imagen sí que merecía la pena. Permanecí algunos minutos en aquel lugar e hice alguna toma más con otras personas que pasaban. Aun así, la sensación predominante era la de tener ya la foto que buscaba en la tarjeta de memoria.
Creo sinceramente que el encuadre es mejorable, algo de aire por abajo no habría venido nada mal, pero la esencia del momento captado pesa más que ese aspecto técnico.

Educaion ante todo

Datos técnicos:
Camara: Nikon D700
Objetivo: 50mm
Velocidad: 1/100 sg
Diafragma: f3,2
Iso: 200

He hablado de casualidad, bendita casualidad; otros lo llaman suerte. Pero de nada sirve que la suerte nos visite si no estamos preparados, con los seis sentidos, para sacar el máximo provecho de la oportunidad que se nos presenta.

Ya lo decía Henri Cartier-Bresson:

“Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”

Gracias y buenas fotos.


Los ojos no mienten

_JLS1929

María Jesús llegó arrasando, como siempre, con su sonrisa transparente y sus impresionantes ojos, como siempre. Está más delgada, y guapa a rabiar.

Los ojos no mienten.

Encendidos como faros, después de navegar por vidas inventadas en la oscuridad -los ojos cerrados no duermen- se abren como corredores de luz de doble sentido, delatándonos un interior construido por sueños encendidos.

Que nadie se atreva a extinguirlos.

Los ojos no mienten, si están conectados con el alma. Y la de María Jesús es como una gota que se escapa de un témpano de hielo, limpia, clara y contundente en la búsqueda de ese reguero que le llevará al mar, sin duda. Pero ella aún no lo sabe.

Siempre es un placer trabajar contigo.

Gracias.

_JLS1927

Modelo: María Jesús Muros

©Fotografía: Javier Linares


STREET PHOTO CONTEST -LA FINAL-

¡PRIMER PREMIO!

¡Estoy en la final!

Después de pasar la primera ronda y de que el jurado haya rescatado otras 25 fotos, hay que volver a VOTAR, por lo que necesito vuestra ayuda.

Educacion a pie de calle web

La buena noticia es que es rapídísimo ya que ahora no aparecen las caras de los fotógrafos sino directamente las fotos y ¡¡¡sólo 30!!!, por lo que en medio minuto están votadas.

Os dejo el nuevo enlace para las votaciones.

 

STREET PHOTO CONTEST

Y PARA LOS QUE NO SABÉIS COMO VOTAR AQUI OS DEJO LAS INSTRUCCIONES:

VOTAR es muy sencillo y solo te llevará un minuto:

1.- Entra en el enlace que os adjunto

2.- Una vez dentro, en la parte de abajo encontrareis un faldón que pone “TOP 30 PHOTOS” y a su derecha las fotos finalistas. Busca mis fotos (Una de un señor mayor descubriéndose ante unas damas de un escaparate, y otra una pareja de novios besándose en un procesión de semana santa) y pincha sobre ellas (primero una).

3.- Puntúa la foto del 1 al 10 y pincha en “SUBMIT VOTE” (a la izquierda de las puntuaciones)

4.- Aparecerá una ventana donde sólo tienes que poner tu email (importante para que el voto sea válido. En la casilla “Zip” no hace falta poner nada aunque si quieres es para poner en código postal) y por último pincha en “SHARE”

Y ¡foto votada!

Para votar la otra foto pínchala y sigue los pasos anteriores.

Recuerda que se puede votar todos los días y un voto cuenta mucho.

Creo que soy el único español en la final así que: ¡¡¡VAMOS, PODEMOS CONSEGUIRLO!!!

Muchas gracias a todos.

Pasion tres estrellas web


365 ramas y 1 brote

31 de diciembre de 2012 (366/366)


De la serie “Placeres inmediatos”

Todo lo que comienza, termina; es inevitable.
365 ramas y 1 brote cierra sus ventanas despues de un largo año de publicaciones.

Gracias a mis musas Mara y Ana; y a mi familia y amigos que llenan mi sillón vacio…


365 ramas y 1 brote

30 de diciembre de 2012 (365/366)

IMG_20121106_234405

De la serie “Placeres inmediatos”

- ¿Qué quieres que piense?
si cuando pienso que pienso
no estoy pensando, sólo actuando…

- ¿Y que sientes por él?

- No lo sé, tengo un candado en el alma.

©Texto: Ariana Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

29 de diciembre de 2012 (364/366)

IMG_20121102_202807

De la serie “Placeres inmediatos”

Solo el aire peina mi pelo.
Solo el aire me acompaña en mí caminar.
Solo el aire me susurra al oído.
Solo el aire me trae lejanos recuerdos.
Solo el aire se lleva mis pensamientos.
Solo el aire juega conmigo.
Solo el aire me abraza.
Solo el aire.

©Texto: Cruz Santos
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

28 de diciembre de 2012 (363/366)

IMG_20121024_220447

De la serie “Placeres inmediatos”

¡No quiero ir por la vida, besando a los muchachos!

©Texto: Ariana Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

27 de diciembre de 2012 (362/366)

IMG_20121026_202712

De la serie “Placeres inmediatos”

La lluvia nos ha hecho entrar en casa a todos,
menos a ti.
Lagrima plantada en el jardín prohibido,
hecha de muchas lagrimas
sobre unos ojos que siempre miran al cielo.

©Texto: Oscar Plazola
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

26 de diciembre de 2012 (361/366)

IMG_20121104_132445

De la serie “Placeres inmediatos”

Destino en espiral
ahogo al negar la evidencia,
desvanecerse en los sentidos,
tropezar de 25 formas distintas,
hasta hallar la luz.

©Texto: Natacha Martínez
©Fotografía: Javier Linares


¡Paparruchas! Un cuento de Navidad

Hace muchos, muchos años, en un país muy lejano, vivía un viejo fotógrafo en una pequeña pero hermosa casita rodeada de inmensos arboles y verdes praderas sembradas de flores de todos los colores.

Ana Linares 5 años 02Ana Linares

La casa estaba en medio del bosque y justo detrás, a menos de cien metros, había un estrecho camino por el que podías llegar al pueblo en tan sólo quince minutos. Pero el viejo fotógrafo ya casi apenas salía, y no porque su edad se lo impidiera sino porque nada llamaba su atención más allá de las cuatro paredes de su pequeña pero hermosa casita. A lo largo de su vida había viajado a lugares tan distintos, exóticos y recónditos, que solo pensarlo le agotaba. Lo había visto todo y ya nada le sorprendía. La tristeza y la desidia se habían apoderado de su vida. Ocupaba gran parte del día en las tareas del hogar y a veces, solo cuando era necesario, bajaba al pueblo en busca de provisiones y algún que otro capricho que su escasa pero suficiente paga le permitía. El resto del tiempo se limitaba a mirar el bosque a través de la ventana, y a dejar pasar las horas. En sus ojos, solo una expresión de vacío, frio, solitario.

AnaLinares03Ana Linares

Como todos los años, puntual como un reloj, el invierno llegó cubriendo de nieve todo el bosque y solo algunas florecillas, las más atrevidas, asomaban sus delicados colores por encima del blanco y resplandeciente manto.
Una mañana, de esas que se presentan perezosas, una más, un rayo de sol se coló por la rendija de la ventana y cayó justo en la cara del viejo fotógrafo. Con los ojos medio cerrados y el ceño fruncido se levanto de la cama, refunfuñando, y se dispuso a cerrarla cuando, de repente, observó que una sombra se deslizaba a lo largo de la pared. No le hizo demasiado caso, pues algunos animales del bosque solían acercarse a la casa para curiosear, así que volvió a acostarse.
Pero no había pasado más que un ratito cuando alguien llamo a la puerta. Volvió a levantarse, ahora mas enfadado que antes, pero al abrirla no hayo a nadie. Miro hacia un lado, luego hacia el otro, incluso hacia arriba, pero nada. Cuando se disponía a entrar de nuevo, un tímido pero contundente estornudo le hizo mirar hacia abajo descubriendo, justo a sus pies, a un pequeño niño que le miraba con los ojos abiertos como platos. Tras intercambiar unos segundos de atónitas miradas el niño se decidió a hablar. Le conto que era un príncipe que, paseando con su corte se había apartado del camino contando las hojas caídas, sólo las de color rojo caoba y, como no conocía el bosque, había perdido de vista a su caballo y a todos los súbditos que iban con él. Con mucha educación, y la misma insistencia, el niño rogó al anciano que le ayudara a llegar a su gran palacio. El viejo fotógrafo gruñó, gruñó otra vez, gruñó una tercera vez y, tras unos momentos de duda, entró en la casa para coger su abrigo dispuesto a acompañarlo. Al salir, una gota de agua que procedía del hielo que se había formado en el alero del tejado cayó sobre su cara. “¡Maldita gota!”, exclamó el viejo, “¡Siempre atina en mi nariz; En cuanto vuelva acabaré con ese hielo!”. Pero el niño, señalando hacia arriba, le explicó que si lo quitaba no podría ver, cada amanecer, el arco iris que forma los primeros rayos de sol cuando lo atraviesa. Prosiguió contándole que el bosque parece un lugar especial y mágico si lo miras a través del hielo a modo de lupa y si… “¡Paparruchas!”, interrumpió el viejo cerrando la puerta de un golpe, lo que provocó que otras cuantas gotas cayeran sobre su despoblada cabeza.
Volvió a gruñir.

Alejandro Romero 15 años 01Alejandro Romero

El viejo fotógrafo andaba lento pero seguro y tras de él, a unos pocos metros, el niño, en silencio, le seguía imitando sus movimientos. Aunque la mañana era fría, los pájaros, con un agradable trinar, revoloteaban de árbol en árbol poniendo la banda sonora al hermoso paseo.

Al cabo de un rato, algo perturbó la tranquilidad. “¡Malditas vacas!” dijo el anciano cuando, distraído por el vuelo de una mosca alrededor de su oreja, piso de lleno una boñiga de vaca. De nuevo se enfado muchísimo, profiriendo una serie de insultos que el muchacho no había oído en su vida. Pero éste, sin alterarse aunque un poquito asustado, cogió al viejo de la mano y tiro de él hasta que consiguió ponerlo en cuclillas. Con un palo, el niño dio la vuelta a la boñiga y una variada multitud de insectos salieron corriendo en todas direcciones. El niño comenzó a contarle que debajo de los excrementos viven y se alimentan los bichos más bonitos de toda la tierra. Había escarabajos de color verde y azul metalizado; otros brillaban con un dorado resplandeciente y otros, negros como el azabache, lucían en su cabeza una cornamenta que bien podía ser la envidia del más grande de los ciervos del bosque. “¡Paparruchas!” volvió a exclamar el viejo que, levantándose con energía, prosiguió el camino.

Al llegar al pueblo algo les llamó la atención. En la plaza, un grupo de niños gritaban y alborotaban alrededor de un señor vestido con gorro y bata blanca y con una cesta de mimbre apoyada en su cadera. El viejo fotógrafo se tapo los oídos enojado por el jaleo infernal que los chiquillos estaban formando. Pero de nuevo, las manos del niño cogieron las del viejo. Las bajo lentamente mientras comenzó a contarle que el panadero, siguiendo la tradición de su padre y de su abuelo, tenía costumbre de regalar por navidad bollos de crema y magdalenas de chocolate a todos los niños del pueblo a cambio de que éstos le cantaran un bonito villancico. ¡Paparruchas!…

AnaLinares02Ana Linares

Atravesaron la plaza principal y observaron la escena. Bajo un hermoso árbol, todos los niños, con su goloso premio en la mano, cantaban al unísono uno de los villancicos más hermosos que el viejo fotógrafo recordaba. El sol, a contraluz, iluminaba la escena y el vaho que salía de la boca de los niños formaba una nube blanca y fugaz que se iba realimentando en cada estribillo. Las hojas del árbol, de un amarillo intenso, parecían encendidas por la luz del sol y, como si de un grupo de hermosas bailarinas se tratase, caían al suelo después de ejecutar su improvisada y aérea coreografía.
El viejo recordó su infancia y una lágrima se escapo rodando por la estriada piel de su mejilla. El niño no quiso incomodarlo así que no le dijo nada y ambos siguieron caminando.

Por fin llegaron a palacio. En realidad, el niño se paró delante de una minúscula casa, cerca del rio, echa de madera, con un techo de paja prensada para resguardarse de la lluvia. Una ventana diminuta, en uno de los costados, apenas dejaba pasar la luz del sol al interior. El niño invitó al anciano a entrar en su “palacio” a lo que el viejo gritó: ¡paparruch…!, pero ahogo su voz antes de acabar la dichosa palabrita. “Pobre chico, su palacio no es más que una cochambrosa chabola”, pensó el viejo fotógrafo. El niño le cogió de la mano y lo llevó detrás de la casa. Desde allí se veía el rio y un pequeño puente debajo del cual, al lado de una hoguera, unos niños pateaban una lata de refrescos mientras sus padres recogían cualquier cosa que les sirviera para venderla. Otros dormían bajo una montaña de cartones sucios que los perros olfateaban con insistencia. No hicieron falta palabras; el viejo y el niño entraron en el “palacio”.

Alejandro Romero 15 años 02Alejandro Romero

Desde afuera podían oírse las historias del viejo fotógrafo sobre países lejanos y gente de lo más variopinto, y las carcajadas del niño resonaban entre los tablones de madera al escuchar las anécdotas que el viejo le iba contando conforme su perezosa memoria le iba permitiendo. Después de compartir unas galletas y un poco de leche llego la hora de despedirse.
Ambos se quedaron mirándose, en silencio, durante algunos minutos. No decían nada pero se lo decían todo. El viejo fotógrafo estrecho al niño en sus brazos, lo besó en la frente y emprendió el camino de vuelta a su pequeña pero hermosa casita.
Cuando solo llevaba unos pocos pasos el niño, imitando la voz del viejo, gritó desde la puerta: “¡Paparruchas!”. El viejo se paró en seco y volvió la mirada con una cariñosa sonrisa de complicidad dibujada en su viejo y arrugado rostro. Pero el niño ya se había metido en la casa.

El día se había vuelto más gélido de lo normal y casi ningún animalito se atrevía a salir de su madriguera.
Por el camino de vuelta el viejo fotógrafo piso un charco, helado por el frio invernal, y cayó al suelo con tan mala fortuna que se golpeo la cabeza con un tronco que había al borde del camino, perdiendo así el conocimiento.

Tras varias horas, un rayo de sol cayó directamente en sus ojos y el viejo fotógrafo despertó. Se incorporó con cierta dificultad y al mirar a su alrededor descubrió que estaba en la cama de su pequeña pero hermosa casita.
Todo había sido un sueño.
Con la esperanza de volver a encontrar al niño en la puerta se apresuró a salir fuera. Miro hacia un lado, luego hacia el otro, incluso miró hacia arriba y, por supuesto, hacia abajo. Pero esta vez no había nadie. Sin embargo algo parecía distinto, se sentía de otra manera. Respiro profundamente el aire frio y puro de la mañana y entro en la casa. Miro su vieja Leica y corrió hacia ella para quitarle el polvo acumulado durante tantos años. Un irrefrenable deseo le empujaba al exterior.
Al salir de casa una gota de agua, como siempre, volvió a golpear con puntería su nariz; cogió su cámara e hizo una foto del hielo que colgaba del tejado formando un espectacular arcoíris sobre la fachada de su pequeña pero hermosa casita. El niño que todos llevamos dentro había despertado de su largo letargo y los colores, los olores y los sonidos del bosque inundaban su cabeza formando una sinfonía de imágenes que, con tiempo y sabiduría, iba atrapando con su vieja Leica.
Decidió que nunca más saldría de su casa sin la que había sido su compañera durante tantos años. Sí, con la Leica también, pero él se refería a la ilusión, ese viejo sentimiento que si no regamos constantemente acaba por convertirse en costumbre, y la costumbre en desidia, y la desidia en gota de agua que cae sobre nuestra nariz… ¡Paparruchas!

FIN

Gracias a mi sobrino Alejandro por cederme las fotos que hizo cuando tenia 15 años, y a mi hija Ana por sus fotos de cuando tenia 5 añitos.


365 ramas y 1 brote

25 de diciembre de 2012 (360/366)

IMG_20120927_115539

De la serie “Placeres inmediatos”

Regreso al sitio señalado,
a tu rostro, a tu ausencia con la que pacté una alianza.
Aguardo, rito antiguo, pero el atardecer ha caído
y la noche prepara su desembarco.
Una pausa levanta polvo en mi corazón,
el pensamiento cae al abismo
se acumulan las palabras dormidas
y sostengo el tiempo como un vaso en la mano.
La esperanza se apaga,
te llamo con la voz cada vez más débil.

©Texto: Oscar Plazola
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

24 de diciembre de 2012 (359/366)

IMG_20121002_125403

De la serie “Placeres inmediatos”

El equilibrio ha muerto.

©Texto: Ángel Arias
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

23 de diciembre de 2012 (358/366)

IMG_20120925_193022

De la serie “Placeres inmediatos”

Pertenecemos a una voz que no volverá a nombrarnos,
al verso que no escribimos,
al epitafio que nunca tendremos.

©Texto: Oscar Plazola
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

22 de diciembre de 2012 (357/366)

IMG_20120925_210125

De la serie “Placeres inmediatos”

Por un momento dejamos de existir
en los sitios donde nos recuerdan
o donde nos olvidan.
Esperamos entonces un lugar en las palabras
o una caricia donde podamos tomar algo nuestro
para encender la oscuridad
y señalar el sitio donde habita el beso
que nos reconoce y nos copia
en todos los modos del amanecer.
¡Oh! amiga, amante.

©Texto: Oscar Plazola
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

21 de diciembre de 2012 (356/366)

IMG_20121027_181101

De la serie “Placeres inmediatos”

La lluvia siempre me pareció algo mágico…
De pequeña me sentía atraída por los charcos. Me arriesgaba a la bronca que me esperaba al llegar a casa con tal de vivir la sensación de caminar en ellos. No chapoteaba. Simplemente hundía mis pies poco a poco esperando que no tuvieran fondo y me llevaran sumergida en ellos a otro mundo imaginario y submarino que atravesara la tierra de uno al otro lado. Al final siempre tocaba fondo. Entonces cerraba los ojos y sentía el frío a través de mis botas, el agua que a veces traspasaba y que yo soñaba que me llenaba de poderes extraordinarios y que después de ese rato me volvería invencible. Normalmente me costaba un resfriado, y los calcetines colgados puestos a secar.
Ya no me meto en los charcos desde entonces, pero a veces no los evito. Camino decidida, esta vez sabiendo que no me hundiré y con la sonrisa agradecida por la fuerza invencible que ellos sin saber me suministraron.

©Texto: Mili Quijano
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

20 de diciembre de 2012 (355/366)

IMG_20121002_131734

De la serie “Placeres inmediatos”

Gritaré hasta que el silencio muerda el polvo,
mientras el cielo piensa una tormenta
y el corazón arregla sus nubes.
Cuando la tarde como mano se pose en mi hombro,
para no mirar, gritaré.

©Texto: Oscar Plazola
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

19 de diciembre de 2012 (354/366)

IMG_20121101_183407

De la serie “Placeres inmediatos”

Palpar el calor desde lo externo,
con la añoranza de lo vivido
y la certeza
de no volverlo a entrever.

©Texto: Natacha Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

18 de diciembre de 2012 (353/366)

IMG_20121102_104727

De la serie “Placeres inmediatos”

La más importante misión de los niños es jugar, sin objetivo, solo jugar. La mejor lección que les podríamos enseñar es que está en su mano ser adultos felices, tan felices como se sienten ellos cuando juegan.
Tomarse la vida como un juego y tiempo en la vida para jugar. Dejarlo todo y dedicar un instante a que se olvide el reloj, la prisa, la obligación. Dejar fluir la imaginación como hacen ellos, como cuando éramos niños.
En el mundo de los niños la vida es como un cine monumental. Se pueden vivir las más increíbles aventuras. Montar un número musical con baile improvisado o con estudiadas coreografías. Luchar contra animales salvajes o con seres de otros planetas. Surcar mares imaginarios a bordo de naves invencibles o asaltar castillos custodiados por dragones de siete cabezas.
Ojos ilusionados ante la flamante muñeca nueva. Esa caja llena de alambres, gomas y pegamento, que para sacarla de ahí se necesita la fuerza del imperio y la maña de un operario especializado en mecánica nuclear. Ese flamante vestido, ese brillante peinado, ese sueño fabricado por otros, de princesa, estrella del rock o monstruosa fashionista.
Despojadas del embalaje de la moda, liberadas de la presión de la norma establecida. Las chicas rubias son libres de soñar. Recordar levemente que un día fueron muñecas atrapadas en una caja blindada. O que un día quisieron ser sirenas, ver el mar y poder fundirse en él. Soñar siempre con los ojos abiertos. Siempre sonriendo. Siempre con su figura impecable. La única rebeldía permitida es el pelo alborotado. Y hoy el baño, un baño compartido, espuma y risas. ¿Juegas…?

©Texto: Mili Quijano
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

17 de diciembre de 2012 (352/366)

IMG_20121028_142243

De la serie “Placeres inmediatos”

La realidad es lo que la realidad hace. ¿Suficientemente rápida, corta,
rara?

©Texto: Ángel Arias
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

16 de diciembre de 2012 (351/366)

IMG_20121028_152936

De la serie “Placeres inmediatos”

Sintió que todo lo que hasta entonces creía que era importante se resbalaba y caía haciendo un surco en el suelo. Donde alguna vez pensó que estaba su fin descubría ahora el rizo en el bucle. Tenía la sensación de que su vida era una rueda, una circunferencia que más tarde o más temprano volvía siempre al mismo punto. Quería salir de ahí. Sus pies sentían el relieve del suelo, la piedra gastada, el peso de la historia que sobre sus hombros parecía gritarle una y otra vez.
Necesitaba reflexionar. Quizá ya lo estaba haciendo. Había aprendido mucho, pero no a empezar de cero. No sabía resetearse. ¿Dónde meter tanto conocimiento, cultura, experiencia…? ¿Cómo mirar la vida con ojos nuevos? ¿Cuándo parar y soltar todas esas lágrimas que se amontonaban para brotar? ¿Por qué nadie le había dicho que esto podía pasar? Demasiadas preguntas y unos pies que no paraban. Respiración, pisadas y latidos marcaban un ritmo loco que se le antojaba macabra melodía. Y de pronto sintió que todo lo que hasta entonces creía que era importante se resbalaba y caía haciendo un surco en el suelo… Donde alguna vez pensó que estaba su fin descubría ahora el rizo en el bucle…

©Texto: Mili Quijano
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

15 de diciembre de 2012 (350/366)

IMG_20121003_112319

De la serie “Placeres inmediatos”

Tú y tu silencio cancerígeno, me llevaron al ardor y al fuego infinito; amargaste mi lengua.

©Texto: Ariana Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

14 de diciembre de 2012 (349/366)

IMG_20121019_114936

De la serie “Placeres inmediatos”

Un muro es una puerta que solo debería abrirse con la voz.

©Texto: Ángel Arias
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

13 de diciembre de 2012 (348/366)

IMG_20121104_133016

De la serie “Placeres inmediatos”

Es mi sueño. Lo siento. A veces sueño imposibles. A veces no sé verlos. A veces no recuerdo lo que sueño.
Esa noche soñé con un viaje, o no era un sueño…tan real. Viajé a una ciudad desconocida, sola, con mi maleta cargada, cargada de cosas inútiles en ese mundo. En esa ciudad los carteles no eran luminosos, eran deslumbrantes. Las calles tenían un profundo olor a realidad, pero de esa realidad que nosotros no solemos conocer, porque si la conociésemos querríamos que fuera realidad siempre. Las ventanas tenían todas vistas al mar, bueno más que vistas tenían entrada directa porque no se distinguía en nada el aire del agua. Ya te dije que era mi sueño. Los veleros recorrían la mesa, cargados de dulces, quesos y buen vino. Allí la vida era sencilla. Tan sencilla como que no había diferencia entre vida o muerte. No había paso. Ni camino. Las personas del pasado aprendían asombradas de los jóvenes decididos que se animaban a contar sus historias, porque como era mi sueño, las historias eran muy importantes.Allí los niños no hacían más que aprender. Los mayores respondían a todas sus preguntas, pero no como si fueran superiores a ellos, sino a su vez respondiéndose a si mismos en todo lo que la cuestión les podía enseñar.
En ese mundo de ensueño me encontraba; de agua, aire, sol, día, noche, resplandor. Lo más curioso es que en ningún momento me sentía extraña. Realmente yo era parte de aquello. Claro, si era mi sueño…Me deslicé al apartamento de al lado. Allí mis vecinos, los cuales por supuesto conocía perfectamente, tenían una distendida conversación, copa en mano, mientras una familia de medusas azules, pero de un azul que no conocemos, porque si lo conociésemos querríamos que todo fuera de ese azul, hacían las labores de camareras…fue entonces cuando me desperté. O no era un sueño… Estoy deseando que llegue de nuevo la noche…

©Texto: Mili Quijano
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

12 de diciembre de 2012 (347/366)

IMG_20121022_115311

De la serie “Placeres inmediatos”

Al caer la noche…

Llueve el cristal,
empaña los sentidos,
mientras ruedan gotas
que humedecen el rostro…
Llueve la copa
y al trasluz
los cambios de color,
evocan que antes del gris
hubo un arcoíris repleto.

©Texto: Natacha Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

11 de diciembre de 2012 (346/366)

IMG_20121104_134630

De la serie “Placeres inmediatos”

Vayas donde vayas, allí iré contigo
Estés donde estés, allí estaré contigo
Seré vigía de tus pasos, para que puedas caminar tranquilo
Allá donde te encuentres, será donde esté mi espera.

©Texto: Cruz Santos
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

10 de diciembre de 2012 (345/366)

IMG_20121103_220238

De la serie “Placeres inmediatos”

Solo los jueces quieren oír la verdad y nada más que la verdad.

©Texto: Ángel Arias
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

9 de diciembre de 2012 (344/366)

IMG_20121004_195509

De la serie “Placeres inmediatos”

Olvido

Memorias ausentes,
intentando discernir
el significado
de los placeres de la vida.
Fragmentos que conforman la crónica,
ahora desfigurados en sombras.

©Texto: Natacha Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

8 de diciembre de 2012 (343/366)

IMG_20121010_204125

De la serie “Placeres inmediatos”

Balancear el alma,
entre juegos y sueños…
saltos al abismo,
ajenos a lo venidero,
saboreando el presente.

©Texto: Natacha Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

7 de diciembre de 2012 (342/366)

IMG_20121003_234411

De la serie “Placeres inmediatos”

No espero, ni quiero, ni creo que vuelva o vuelvas, estoy aprendiendo a decirte adiós de la mejor manera… ¡aunque no lo merezcas!

©Texto: Ariana Martínez
©Fotografía: Javier Linares


365 ramas y 1 brote

6 de diciembre de 2012 (341/366)

IMG_20121101_184349

De la serie “Placeres inmediatos”

Agua que cae hacia arriba. Ojos que nunca se cierran, adictos a la
electricidad.

©Texto: Ángel Arias
©Fotografía: Javier Linares


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.128 seguidores

%d personas les gusta esto: