El fuego azota de nuevo Cenes.
En otras ocasiones, y en las circunstancias de bonanza del ladrillo que se llegaron a dar hace ya algunos años, la razón parecía obvia: conquistar terreno para suelo, en un futuro, urbanizable. Pero en esta ocasión, y por desgracia como en otras, parece que la razón está mas cerca del maldito descuido o de la desgraciada ignorancia de algún burro aburrido que desconoce la importancia de preservar el poco monte que nos queda libre de hormigón armado.
Así que, otra vez, como cada año, el fuego asoma para cambiar el paisaje de un pueblo, puerta de Sierra Nevada, que ya fue machacado a base de cemento y arena.
Por motivos familiares he tenido que hacer las fotos desde la terraza de mi casa; esta vez el fuego ha venido a mi. El sol caía a plomo a las cuatro de la tarde, circunstancia poco idónea para la práctica fotográfica, y la limitación de movilidad se dejaba notar, pero las cosas ocurren cuando están previstas en la agenda cósmica y por lo menos en esta ocasión los tragos de cerveza bien fría hacían olvidar, casi por completo, los hándicap que se me habían asignado para esta ocasión.
Espero no tener que volver a subir fotos de incendios.
© F. Javier Linares, 2011














































13/07/11 at 15:31
Maginifico trabajo, no solo de los bomberos, el fotógrafo y las circustancias que lo rodeaban no te han facilitado la labor pero como siempre chapo.
13/07/11 at 17:51
Ya sabes el dicho….el que no hace buenas fotos desde su propia casa dificilmente las hará fuera, y la cervecita ayudó. Gracias Miguel.
13/07/11 at 15:29
Por desgracia es una imagen que se repite cada verano. Sí que lo has tenido cerca, madre mía! Fantástico el reportaje, incluso desde la limitación de tu posición, espectador privilegiado, por desgracia.
Besillos.
13/07/11 at 17:53
Es como llevarte el trabajo a casa…. por desgracia. Pero bueno, no hubo desgracias personales que al final es lo que importa. Besillos.