Archivo mensual: diciembre 2019

El guardaespaldas

Dos pasos por detrás, pero siempre contigo.

Acompañándote, marcando los límites,  dejando que te los saltes y viendo como, cada vez que caes, necesitas menos ayuda para volver a levantarte. Tu guardaespaldas. Hasta que un día dejes de necesitarme tan a menudo pero, tu guardaespaldas, siempre.

Te quiero eternamente, mi musa, mi música, mi latido. Mi cachorra, siempre…


©Fotografías y texto : Javier Linares


Días de lluvia. El castigo

–  Ande, dígame ¿Cuándo será el incendio?

– ¿Otra vez, Pedro? Mira que estás pesadito. Además, aún no sé si habrá incendio. Tengo tanto trabajo y hay tanto que organizar… ¿Crees que puedo estar en todo?

– Señor, no se enfade, que hasta ahora lo ha hecho divinamente.

– Sí, y mi sacrificio me ha costado, no creas. Además, nunca fui muy amigo del fuego.

– Mmmm… ¿Y el agua?

-¡No empecemos Pedro, no empecemos! ¿El agua? El agua… ¡Claro, el agua! ¿Pero cómo no se me había ocurrido antes?

– ¡Pues manos a la obra, Señor! ¿Dónde está la llave de paso? ¡Les vamos a mandar un diluvio de libro!

– A la derecha del Padre, Pedro, a la derecha del Padre.  ¡Dios, qué cruz!

©Fotografías y texto : Javier Linares


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